La
higiene dentaria barre los residuos y los microbios que provocan las caries y
la enfermedad peri dental (“piorrea”). Por donde pasan eficazmente el cepillo
dental y el hilo, no se producen caries ni sarro.
La buena higiene bucal proporciona una boca que luce y huele saludablemente.
Esto significa que:
-Sus
dientes están limpios y no hay restos de alimentos
-Las
encías presentan un color rosado y no duelen o sangran durante el cepillado o
la limpieza con hilo dental
-El
mal aliento no es un problema constante
¿Cómo
se practica la buena higiene bucal?
Una de las cosas más importantes que usted puede hacer por sus dientes y encías
es mantener una buena higiene bucal. Los dientes sanos no sólo le dan un buen
aspecto a su persona y lo hacen sentirse bien, sino que le permiten hablar y
comer apropiadamente. La buena salud bucal es importante para su bienestar
general.
Los
cuidados preventivos diarios, como el cepillado y uso de hilo dental, evitan
problemas posteriores, y son menos dolorosos y menos costosos que los
tratamientos por una infección que se ha dejado progresar.
En
los intervalos entre las visitas regulares al odontólogo, hay pautas simples
que cada uno de nosotros puede seguir para reducir significativamente el
desarrollo de caries, las enfermedades de las encías y otros problemas
dentales:
- Cepíllese en profundidad y
use hilo dental por lo menos dos veces al día.
- Ingiera una dieta
equilibrada y reduzca las intestas entre comidas.
- Utilice productos dentales
con flúor, inclusive la crema dental.
- Use enjuagues bucales florados
si lo indica.
- Asegúrese de que sus hijos
menores de 12 años beban agua fluorada o si vive en una zona de agua no florada,
adminístreles suplementos florados.
Una
higiene buco dental óptima incluye:
1-Cepillado
dental (cepillo+dentífrico)
1.1 Cepillado dental manual
1.2 Cepillado dental automático
1.3 El Dentífrico
2-Uso de cepillo interdental+hilo dental
Cepillado dental (cepillo+dentífrico)
OBJETIVO:
Eliminar
la placa bacteriana y residuos de
alimentos de las caras externas, internas y de
masticación de los dientes, gracias a:
-
Cepillo dental
- Pasta dentífrica
Cepillado
dental manual
COMO
DEBE USARSE EL CEPILLO DENTAL:
1.
Coloque el cabezal del cepillo formando un ángulo de 45º con las encías y
realice pequeños movimientos circulares.
2. Cepillar de este modo las superficies interiores y exteriores siguiendo el
contorno de las encías.
3. Colocar el cepillo sobre el diente y moverlo suavemente en dirección
horizontal.
4. Cepillar las superficies internas de los incisivos.
5. Limpie la lengua con el cepillo. Notará su boca y su aliento más fresco.
Se
recomienda siempre:
-Filamentos
de Tynex con extremos redondeados.
- Cabezal de pequeño tamaño para alcanzar las zonas más recónditas.
- Cepillo de distinta dureza adaptado a cada edad y necesidad.
- Capuchón protector que mantiene los filamentos agrupados y los aísla de
contaminaciones externas.
Cepillado
dental automático
El
uso del cepillo automático es por sí solo igual de efectivo que el uso de un
cepillo manual y un hilo dental en la reducción de placa y prevención de enfermedades
periodontales.
Está
especialmente indicado para:
*Placa
bacteriana acumulada de difícil eliminación en la línea de las encías o en
zonas recónditas de difícil acceso.
*Problemas
de gingivitis y bolsas periodontales, derivados de un mal uso en la técnica del
cepillado.
*Recuperar
el blanco natural de dientes con manchas acumuladas de té, café o tabaco.
*Portadores
de aparatos de ortodoncia, implantes o puentes, que tienen una limpieza más
difícil de lo normal.
*Niños
y personas de avanzada edad para asegurar una correcta técnica del cepillado y
lograr un cuidado adecuado de sus dientes y encías.
Aliados de la higiene bucal
Aparte
del dentífrico, hay otros productos que pueden ayudar a una buena higiene
dental.
polvos:
mezcla de sólidos tipo perboratos, carbonatos y polifosfatos que eliminan les
manchas de los dientes provocadas por el tabaco, el consumo de café.
chicles:
no adherentes, que permiten lavar los dientes sin cepillo, para ocasiones especiales.
Son un buen elemento para contribuir a la higiene dental cuando contienen
flúor.
Limpieza espacios interdentales
OBJETIVO:
>Limpiar
eficazmente los espacios interdentales.
>Proteger contra la caries y la enfermedad periodontal.
El hilo dental está pensado para personas con espacios interdentales pequeños,
mientras que el cepillo interdental es más adecuado para personas con espacios
interdentales más anchos.
Hilo
dental
INSTRUCCIONES:
1.
Utilice aproximadamente 40 cm. de hilo. Enrolle los extremos del hilo alrededor
del dedo central de las dos manos. Tense unos 2-3 cm. utilizando los dedos
pulgares e índices.
2.
Deslice el hilo suavemente entre los dientes en la línea de las encías con movimientos
hacia delante y hacia atrás. Utilice un trozo limpio de hilo para la limpieza
de cada diente y espacio interdental.
Cepillo
interdental
INSTRUCCIONES:
1.
Utilice el tamaño de interdental más adecuado para cada espacio. El cepillo
debe introducirse holgadamente, de modo que sean los filamentos, y no el
alambre, los que estén en contacto con los dientes.
2.
Mueva el cepillo desde dentro hacia afuera, sin hacerlo girar.
3.
Para limpiar más fácilmente las piezas posteriores, acople el capuchón protector
al mango.
Existe dos tipos de factores que predisponen al individuo a sus afecciones bucales:
-
De origen endógeno (microbiano)
- De origen exógeno (por nuestra dieta)
-Una
deficiente higiene bucal provoca la acumulación de suciedad (placa bacteriana)
en la superficie de nuestros dientes.
- La placa acumulada en nuestros dientes, si no se elimina, va calcificando
formándose así el sarro o cálculo dental.
- La placa dental se puede definir como una película formada por colonias
bacterianas que se pegan a la superficie de los dientes y a la encía cuando una
persona no se cepilla bien los dientes.
- Podemos hablar de 4 tipos
principales de enfermedades bucales.
Caries
La
caries puede definirse como la destrucción progresiva de la estructura dental.
La
placa bacteriana (bacterias, saliva y restos alimenticios) que se adhiere
permanentemente a la superficie del esmalte dental, genera ácidos que destruyen
primero al esmalte, luego a la dentina y, finalmente a la pulpa. Ésta última
posee vasos sanguíneos y nervios; si la infección llega hasta la pulpa genera
un intenso dolor.
Las
bacterias aprovechan las oquedades de los diente para formar colonias y
convierten los azúcares en ácidos. Si la placa bacteriana se remueve después de
cada comida, las bacterias no tienen material alimenticio para degradar,
entonces, no se producen ácidos.
Los
síntomas evidentes de aparición de una caries son sensaciones dolorosas al
consumir alimentos muy dulces, muy fríos o muy calientes.
- Podemos evaluar la caries en
tres grados distintos:
Caries
de primer grado:
Afecta
únicamente al esmalte. Por lo general no duele y por tanto es más difícil de
detectar. En este momento es cuando un buen tratamiento puede asegurar mejores
resultados, ya que es poca la cantidad de tejido dañado.
Caries
de segundo grado:
Afecta
al esmalte y la dentina. Puede reconocerse a simple vista por cambios en la
transparencia del diente.
Todavía
no es un tipo de caries excesivamente dolorosa, lo cual es un inconveniente,
puesto que se buscan los servicios profesionales demasiado tarde.
Caries
de tercer grado:
Es
la que afecta a la pulpa dentaria. El proceso ha ido avanzando en profundidad
hasta llegar a la pulpa. En este momento ya es muy dolorosa.
La
mayoría de las veces el dentista, si quiere mantener la pieza, debe extirpar el
nervio y reconstruir luego la corona del diente. Cuando esto no es posible se
debe proceder a la exodoncia